Rodolfo Bernal



domingo, 7 de octubre de 2012

Democracia, Sindicatos y Reforma Laboral

Es dificil imaginar a estas alturas, que la clase política mexicana tenga algún interés genuino en mejorar las condiciones de bienestar en general de los ciudadanos de a pie, es decir, de aquellos que no tienen ni poder económico al nivel de las grandes corporaciones que tejen los hilos del acontecer nacional, ni relaciones con los que lo tienen. Por eso, la propuesta de reforma laboral de Felipe Calderón Hinojosa ha sido recibida con desconfianza, a pesar de que al menos la mayoría de los trabajadores mexicanos no la conoce. También, en parte por el desprestigio con que cierra su sexenio Calderón, nada bueno se espera ya de él, y entonces se pasa por alto o se tergiversa una parte de su propuesta de reforma laboral que considero debería de aplicarse en todo sindicato: la democracia en la vida sindical. Esta democracia tendría que incluir, necesariamente, la participación de los agremiados para elegir a los líderes sindicales mediante votación libre y secreta. Aún cuando todo pareciera indicar que la reforma laboral se efectuará dejando mucho de la propuesta de Calderón, este punto de la democracia al parecer no quedará. Con el argumento de respetar la autonomía de los sindicatos, lo más probable es que este punto quede fuera de la propuesta final. Lo cierto es que con una redacción adecuada a la reforma propuesta por el michoacano, se podría garantizar la autonomía sindical a la vez que se obligara a todas las dirigencias sindicales a democratizarse, pero no se quiere tocar este punto porque la falta de democracia en los gremios de trabajadores es precisamente lo que permite los acuerdos patrón-dirigencia sindical en donde se toman acuerdo que convienen a los líderes y colaboradores más cercanos, y a los patrones por que encuentran menos costoso satisfacer exigencias de éstas personas que las necesidades auténticas de los empleados. También es dificil que se quiera democratizar a los sindicatos corporativos por que precisamente mantenerlos bajo la mano de un líder que se prolonga en la dirigencia hasta por décadas, da lugar a vicios que permiten que la parte gubernamental y patronal utilice a los gremios para fines de conveniencia política, tal como ha hecho el PRI durante varias décadas. Baste recordar el nombre de Fidel Velázquez en la primera etapa de dominio político del PRI, y más recientemente a Elba Esther Gordillo. Pero no solo estos líderes sindicales se cuentan entre los que han tomado las dirigencias y aprovechando los vicios del sistema se han afianzado para beneficio personal en la dirección de su gremio. Algunos ejemplos son los siguientes: Francisco Hernández Juárez es líder de los telefonistas desde 1976, Napoleón Gómez Sada, que además le heredó el puesto a su hijo Napoleón, estuvo de líder del sindicato minero de 1960 a 2000, la ya citada Elba Esther Gordillo está al frente del SNTE desde 1989, Carlos Romero Deschamp es líder de los trabajadores petroleros desde 1995, y Agustín Rodríguez Fuentes  de los trabajadores de la UNAM  desde 1994. Por supuesto, esta evidente falta de alternancia ha sido bien vista por las instancias gubernamentales y patronales que ha sabido capitalizarla, convirtiendo en algunos casos a los trababajores en víctimas no solo de las políticas laborales oficiales sino del actuar y acuerdos tomados por las dirigencias. Un botón más de muestra de cómo partidos políticos, gobiernos en turno y el llamado charrismo sindical está en contubernio, es el poco comentado hecho de que el presidente de la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Diputados es Carlos Aceves del Olmo, integrante del PRI y líder sindical y secretario general suplente de la CTM (Confederación de Trabajadores de México). Así de independiente es la CTM del PRI. Pareciera contradictorio pensar que el PRI vote en su totalidad por la reforma cuando la CTM hace el juego de estar inconforme.
Nota: esta columna está en proceso de escritura y no es la versión final. Se aceptan comentarios libres al correo rodolfobernal@rocketmail.com

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